El elefante encadenado

Buenas 🙂

hNo se si conocéis esta técnica tan chula. He visto varios ejemplos y me ha encantado

Éste está hecho con base de madera, clavitos e hilo. En mi caso no he encontrado una madera apropiada y he utilizado un lienzo pequeño que no iba a utilizar. También podéis utilizar un cartón duro. Los clavitos los he sustituido en mi caso por alfileres o también podéis usar chinchetas.

Para practicar, como es mi caso, empezaría con cartón. Si queréis hacer un buen regalo yo optaría por madera y clavitos, queda más elegante 😉

 

MATERIALES:

  • Placa de madera, o cartón. (lienzo pequeño en mi caso)
  • Clavitos, alfileres, o chinchetas
  • Hilo
  • Tijeras d5e905389101aaa66a1bd759c23b81b9
  • Dibujo guía.

PASOS:

El lienzo lo he pintado de color gris. He imprimido un dibujo de un elefante para tener como guía.

Primero clavar alfileres haciendo la forma que hayamos escogido. Comenzamos atando el hilo a uno de los alfileres.

POST-Elefante

He escogido un hilo de color degradado que va del color blanco al esmeralda.

Vamos enlazando todos los alfileres. Primero he ido de un extremo a otro y al finalizar los he ido cruzando. Y por último, he pasado el hilo por todos los alfileres para darle forma.

2

(En mi caso puesto que el lienzo es muy fino, he puesto por la parte de atrás un trozo de cartón.)

parte d atras

Cuando lo terminé, le añadi alfileres para hacerle el ojo e hice la misma técnica.

Ojo

En un principio puse unas maderitas pintadas alrededor del lienzo, es una opción que al final no me convenció.

Y ya está terminado!

A raíz de este del tutorial, recordé que un día leí un cuento llamado El elefante encadenado de Jorge Bucay que me encantó y hoy lo quería compartir con vosotros. Estos cuentos tienen siempre una moraleja, en este caso es la siguiente:

Si creéis en algo nunca dejéis de intentarlo y no os conforméis si a la primera no lo conseguís.

Feliz semana 🙂

MM

EL ELEFANTE ENCADENADO

De pequeño me gustaba el circo. Me encantaban los espectáculos con animales y el animal que más me gustaba era el elefante. Me impresionaban sus enormes dimensiones y su fuerza descomunal. Después de la función, al salir de la carpa, me quedaba extrañado al ver el animal atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que le aprisionaba una de las patas. La cadena era gruesa, pero la estaca era un ridículo trozo de madera clavado a pocos centímetros de profundidad. Era evidente que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo también podía tirar de aquel minúsculo tronco y huir.hqdefault

—¿Por qué no la arranca y se escapa? —pregunté a mis padres.

Me contestaron que era porque estaba amaestrado. La respuesta, sin embargo, no me satisfizo. «Si estaba amaestrado, ¿por qué lo tenían atado?». Pregunté a parientes y maestros y pasó mucho tiempo, mucho, hasta que alguien que resultó ser un sabio me dio una respuesta convincente: «El elefante del circo no se escapa porque está atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño ».

Entonces me imaginé el elefante recién nacido y atado a una estaca. Seguro que el animal tiró y tiró tratando de liberarse. Debía terminar el día agotado porque aquella estaca era más fuerte que él. Al día siguiente debía volver a probar con el mismo resultado y al tercer día igual. Y así hasta que un día terrible para el resto de su vida, el elefante aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Desde entonces, el elefante tenía grabado el recuerdo de su impotencia. Y lo que es peor, nunca más volvió a cuestionarse ese recuerdo y nunca más volvió a poner a prueba su fuerza.

A menudo a las personas nos pasa lo mismo. Vivimos encadenados a estacas que nos quitan libertad. Pensamos que «no podemos» hacer tal cosa o tal otra sencillamente porque un día, hace mucho tiempo, lo intentamos y no lo conseguimos. Entonces nos grabamos en la memoria este mensaje: «no puedo y no podré nunca». Esta creencia autoimpuesta nos ha limitado desde entonces y no la hemos cuestionado más. Seguramente ahora somos más fuertes y estamos más preparados, pero aquel recuerdo nos frena a la hora de intentar liberarnos.

Jorge Bucay.

 

Anuncios

2 comentarios en “El elefante encadenado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s